Artículo de Mª Ángeles Moragues Chazarra sobre "Antología del desconcierto"


25/04/2007
Antología
del desconcierto
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Con este título ingresó Joaquín Piqueras García (Alguazas, 1969), profesor de un IES de Cartagena, en el olimpo de los poetas murcianos de las generaciones últimas. La edición aparece ilustrada por el pintor Saura Mira y prologada por el también profesor Fulgencio Martínez quien advierte en su discurso introductorio que “la poesía de Joaquín Piqueras habla de desconcierto porque ante nosotros mismos nuestro yo suena a cualquier otro”.
No fue el pudor ni la desconfianza, ni, mucho menos, la timidez, quienes impulsaron a este escritor a hacer público su quehacer literario. Fueron, sin embargo, “Las veleidades de la edad”, -palabras del propio autor- las responsables de la decisión de publicar este volumen. El resultado fue, sin duda, bastante fructífero, una miscelánea de tradición y experiencia patente en esos conjuntos de términos escritos, combinados con hábil destreza, que llegan, incluso, a producir un sentido nuevo en lo expresado. Escucha el lector en este puzzle de composiciones una auténtica reverberación de esa realidad martilleante que constituye la existencia a través de una voz directa y clara patente en los poemas piquerianos. Se abren en ellos varias cajas de contenidos diversos: cine, cultura, música, publicidad; literatura y vida, en definitiva. Algunos de los poemas son historias hiladas con sutil ironía y un tono de aparente intrascendencia, donde no faltan el sentido crítico y el humor como instrumentos alternativos. Emplea Piqueras un lenguaje sin tabúes, puro, y con él va versificando, este poeta desengañado de la normalidad, una serie de instantáneas tomadas de la asidua cotidianeidad y pobladas por muchos elementos de los que actualmente integran el contexto de la modernidad, baste con hacer referencia a poemas como el titulado “Tomas falsas”, o aquel otro en el que el espinoso y, escrupulosamente bien poetizado, tema sobre la violencia de género, “Días de vino y malos tratos”, forman el tándem poesía-vida. Los ingeniosos juegos léxicos, “Mito del eterno bochorno” en vez de “retorno”, las traslaciones semánticas puestas de manifiesto en “Nuestro amor tiene un 0% de materia grasa” o “Qué baratos nos resultan los peajes de la vida”, entre otros, las paráfrasis clásicas reflejadas en “De las nunca lo suficientemente valoradas posibilidades del amor”, las paronomasias de “Las almas (por armas) las carga el Diablo”, sin faltar esos rescoldos filológicos reflejados en “Horror vacui” y “Carpe noctem” que van confeccionando todo este plantel antológico. También incluye Joaquín Piqueras, a veces, deliberadamente, otras, no, ecos de escritores leídos, muestra de su acervo lector. Asimismo, su faceta como profesional docente es transformada en materia poética y tratada en clave de humor, “Poefesor del S. XXI” lo confirma, “...y cuando intento enseñar/ los milagros de nuestra señora/ - siguiendo la Santa Programación-/ tú sí que necesitas un verdadero milagro/ para no dibujar con la tiza de la memoria/ la desazón de los días”. Ahora, este amante estudioso de los escritores insólitos por quienes siente especial predilección literaria, prepara un nuevo poemario con el que pronto sorprenderá a propios y extraños, a seguidores y detractores de su fausta labor poética, a quienes, seguro, no defraudará después de esta Antología del desconcierto que no es desconcertante pero sí es un libro irregular de un poeta esencial para las letras murcianas.

Mª Ángeles Moragues Chazarra, Doctora en Filología Hispánica